Soluciones simples a problemas complejos

Montar un negocio propio brinda una sola garantía: tendrás que resolver problemas a diario. Ok, también te puedes hacer millonario sí, pero eso… bueno, eso no está tan garantizado. Es increíble pero creo que al empresario muchas veces lo motiva más el hecho de resolver esos problemas que el dinero en sí. Con el paso del tiempo, encontrar soluciones pasa a ser una actividad más y cuanto más grande sea el problema, pareciera que estimula más la imaginación. Supongo que se debe ir desarrollando la parte creativa del cerebro (que nunca recuerdo qué hemisferio es). Este artículo es una clase práctica sobre la diferencia entre eficiencia y eficacia a la hora de resolver problemas de negocios.

Dar solución es una cosa, pero resolver de la mejor manera utilizando la fórmula más simple, ya pasa a ser una genialidad. Cuando me llegó este material, pensaba lo creativo y a la vez rebuscado que podemos ser. Es un material gracioso.

Antes que nada, para muchos es una duda existencial la diferencia entre eficiencia y eficacia (como para mí la de los hemisferios cerebrales). Por eso no puedo pasar al eje del artículo sin antes aclarar las diferencias.

Eficiencia: alcanzar el objetivo utilizando los recursos de la forma más óptima.
Eficacia: alcanzar el objetivo, sin utilizar los recursos de la forma más óptima.

Ejemplo de eficiencia: matar una mosca con un mata moscas.
Ejemplo de eficacia: matar una mosca con una granada.

¿Los ejemplos te parecen exagerados? Eso es porque aún no viste los casos reales:
CASO A

El problema

Cuando comenzaron los viajes espaciales, en la NASA se dieron cuenta que los bolígrafos (las biromes o lapiceras), no funcionaban en el espacio, porque no había gravedad y la tinta no bajaba. ¿Gran problema para la NASA?, claro que no, era cuestión de juntar algunos geniecillos y listo, problema resuelto ¿no?

Se ve que no.

Solución 1

Tardaron más de 5 años y gastaron más de 10 millones (sinceramente no entiendo en qué ni cómo) buscando una solución que fuera EL BOLÍGRAFO, que funcionara bajo el agua, de cabeza, sin gravedad, en temperaturas extremas y sobre cualquier superficie.

Solución 2

Los rusos, llevaron un lápiz.

CASO B

El problema

Un consumidor llama a una empresa japonesa, para quejarse: “me llegó la caja de jabón vachía”. De inmediato se frena la producción y comienzan a revisar toda la cadena de montaje (ya sabes lo perfeccionista que son los japoneses). Reunidos los ingenieros, plantearon la solución.

Solución 1:

Fácil, una máquina de rayos X que muestra el contenido de las cajas de jabón mientras van pasando, algo así como los scanners de los aeropuertos actuales. Dos personas controlarían los monitores y corroborarían si las cajas van llenas o vacías.

Comentario: No puedo dejar de compartir esto contigo. Tengo que reconocer que esta solución me había parecido genial, muy acertada, yo la hubiera aprobado y defendido, hasta que leí la solución práctica, la siguiente. Deberías haber visto mi cara, supongo que habrá sido la misma que la de los ingenieros que propusieron la solución complicada, mira:

Solución 2:

Un empleado común de la cadena de montaje, en otra empresa tuvo que solucionar el mismo problema. ¿Cómo lo hizo?, puso un ventilador potente al lado de las cajas de jabón, y mientras iban pasando, las que estaban llenas no se movían, las que estaban vacías, salían volando.

CASO C

El problema

Un empresario hotelero, en un viaje de placer, regresa a un hotel en el que había estado solo una vez en su vida. Apenas bajó del taxi, un empleado del hotel se le acerca con una gran sonrisa y le dice “¿Me permite ayudarle con sus valijas? ¿Cómo ha estado señor Gonzáles?, un gusto tenerlo nuevamente con nosotros”.

El Señor Gonzáles no salía de su asombro. Hacía 10 años que no iba a ese hotel, solo fue una vez y el empleado recordaba que había estado allí y hasta su nombre.

Pensó “esto lo tengo que implementar en mi cadena de hoteles”. En cuanto subió a su habitación, se comunicó con sus directivos, les explicó lo que quería y les pidió que le hagan propuestas para que el personal de todos sus hoteles recordaran las caras, los nombres y las estadías de todos los clientes.

Solución 1

Instalar cámaras en las entradas de los hoteles para filmar la cara de los clientes. Un software de reconocimiento facial se encargaría de detectar a cada cliente y en menos de 20 segundos, mostraría al conserje los datos de la persona. Presupuesto necesario: 2 millones de dólares.

Solución 2

No había.

Por lo tanto, el Señor Gonzáles bajó de su habitación y decidió preguntarle al empleado del hotel cómo era que recordaba todo sobre él. El empleado le explicó: tenemos un arreglo con los taxistas. En el viaje, hablan con el cliente y averiguan su nombre y si ya estuvo en nuestro hotel. Al descargar las valijas, el taxista nos entrega un papelito con su nombre y un “sí” para el caso de que ya haya estado en nuestro hotel. Por cada dato que nos pasa, se gana $2 dólares.

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¿Creativo verdad?
La última solución, es el vivo ejemplo de cómo se puede generar valor y quedar en la mente del cliente con $0.

Donald Trump diría: “Concéntrate en la solución, no en el problema”.

Hazlo simple, E-M-P-R-E-N-D-E!

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Te dejo mis saludos cordiales,

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